¿Quién diría que yo, la sonrisa pura,
estoy tan cerca del delirio seco?
Pues nadie podría decirlo, nadie probarlo
porque en los días de invierno hablaba
de ser tan libre y tan cercana a la vida
que nadie podría detenerme en el tiempo.
Mas hoy yo niego y contradigo lo dicho
porque el pecho se me ha ido cerrando
y soy tan torpe que fácilmente me lastimo
y dejo las uñas pegadas en el cemento
de tanto tropezar en el mismo lugar.
Hoy voy tan frágil y me quedo atrás
simplemente viendo como todos encuentran
lo que yo tuve y poco a poco dejo escapar.
Hoy voy tan débil ante la sorpresa de ser
tan incapaz de cumplir lo que me propongo.
VOy con ojos ciegos, voz silenciosa, torpeza,
pasos inestables, sonrisas fingidas, confusiones,
direcciones equivocadas, mentiras a mi misma,
manos que no hacen nada sino quemarse otra vez,
piel reseca de tanto exponerme al calor de la soledad
que siento sufrir mientras todos me acompañan.
Entre las almohadas en las que descanso hoy
ayer dormía, ya el sueño no llega por su voluntad
y las noches se van tan lentamente que agonizo.
Te llevo en mis pensamientos y en mis lágrimas,
en mi pecho y en las venas, te llevo en mi salvación
y en mis oraciones. Te llevo tanto que me dejas tú
y desearía tanto que probaras cada trago que me das
y siento su sabor amargo, pero hoy no tengo voz
para ser valiente y gritar que deseo ser muy feliz,
hoy he dejado que se vaya el tiempo y se pierda
porque me he vuelto vulnerable y débil, no me he puesto
en disponibilidad de mi misma para crecer como quiero,
hoy solo puedo conseguir lo que te doy sin tener para mi
tantas cosas que deseo, tantas cosas que son mi vida...
El tiempo es una caverna.
Sunday, January 15, 2012
Saturday, January 14, 2012
Dilema
Por la incredibilidad que tiene la vida,
hoy estoy un poco confundida en este vicio
de sentirme una extraña entrando por la salida
aun cuando para hacerlo tengo el permiso...
Por cada vez que he decidido cantar al viento
y no me escuchas tú, cuando al viento es a ti,
cuando decido cantarle a tu ausencia lo que siento
comprendo tantas cosas que sin querer convertí
en torturas, en penas, en desaires y desamores
y no eran mas que unas pocas de aguas turbias
que debía beber para conocer la pureza y los colores.
Y entonces cierro los ojos y siento el tiempo
volar como gaviota, como pájaro veloz sobre mi
y sin querer pierdo las horas tan dormida en ti,
dormida en desear que seas, en desear por momentos
que digas tantas cosas que quiero escuchar.
Sin desearlo, cada vez que tropiezo con tu voz
me comienza a dominar la locura de no saber ni tanto,
de no saber ni solo un poco quien debo ser para dos,
de quien debo ser para mi, para todos, para el manto...
Solamente sin desearlo, me siento tan tonta e inaccesible,
tan vulnerable, seca, interrumpida por cada cosa
que se posa en mis hombros para hacerme ver gorda
en el espejo de la vida, hacerme ver lo invisible
y quiero darte cada cosa que no poseo para mi persona
y ésto es una frustración más en mi bolsillo que borda
mi existencia y mis labios a los que no perdona
mi alma por decir tantas palabras huecas e incontenibles.
Entonces podría buscar una ciencia que estudie
todo lo que necesito comprender, estudiarla yo luego
y conocer mi presente, ése que perdí bajo los pies
cuando dejé de mirar las estrategias de mi ajeno juego...
Es entonces que entiendo que todo lo que tengo es solo polvo,
que tarde o temprano como un suspiro todo se irá de mis manos
sin que yo lo desee así, porque nada me pertenece, solo escavo
entre lo que alcanzo a ver para sostenerme del hilo que tomamos
prestado ayer para amarrar nuestras vidas un poco; amarrar "mis" cosas...
hoy estoy un poco confundida en este vicio
de sentirme una extraña entrando por la salida
aun cuando para hacerlo tengo el permiso...
Por cada vez que he decidido cantar al viento
y no me escuchas tú, cuando al viento es a ti,
cuando decido cantarle a tu ausencia lo que siento
comprendo tantas cosas que sin querer convertí
en torturas, en penas, en desaires y desamores
y no eran mas que unas pocas de aguas turbias
que debía beber para conocer la pureza y los colores.
Y entonces cierro los ojos y siento el tiempo
volar como gaviota, como pájaro veloz sobre mi
y sin querer pierdo las horas tan dormida en ti,
dormida en desear que seas, en desear por momentos
que digas tantas cosas que quiero escuchar.
Sin desearlo, cada vez que tropiezo con tu voz
me comienza a dominar la locura de no saber ni tanto,
de no saber ni solo un poco quien debo ser para dos,
de quien debo ser para mi, para todos, para el manto...
Solamente sin desearlo, me siento tan tonta e inaccesible,
tan vulnerable, seca, interrumpida por cada cosa
que se posa en mis hombros para hacerme ver gorda
en el espejo de la vida, hacerme ver lo invisible
y quiero darte cada cosa que no poseo para mi persona
y ésto es una frustración más en mi bolsillo que borda
mi existencia y mis labios a los que no perdona
mi alma por decir tantas palabras huecas e incontenibles.
Entonces podría buscar una ciencia que estudie
todo lo que necesito comprender, estudiarla yo luego
y conocer mi presente, ése que perdí bajo los pies
cuando dejé de mirar las estrategias de mi ajeno juego...
Es entonces que entiendo que todo lo que tengo es solo polvo,
que tarde o temprano como un suspiro todo se irá de mis manos
sin que yo lo desee así, porque nada me pertenece, solo escavo
entre lo que alcanzo a ver para sostenerme del hilo que tomamos
prestado ayer para amarrar nuestras vidas un poco; amarrar "mis" cosas...
Thursday, January 5, 2012
A la hora de todos llegar
A la hora de todos llegar desmayo.
A la hora de todos llegar lloro.
A la hora de todos llegar siento.
A la hora de todos llegar pienso
en en poco tiempo que me queda
cerca de tu vida, cerca de tu piel.
Intento no escribir más cuando estoy
triste y no deseo tanto estar despierta
simplemente para no lucir mal así
con lágrimas de maquillaje negro
que brotan de mis ojos tatuando palabras
en cada verso que la tristeza inspira.
A la hora de todos llegar puedo
sentirme tan invisible que grito
y misteriosamente todos están aquí
más nadie me ha escuchado gritar.
Y aguanto hoy las palabras grises
para no lucir tan mal estando así
coja de ideas, coja de alegrías
coja en las palabras que quiero decirte.
A la hora de todos llegar recuerdo
los ojos que amé, los labios que
me hicieron llorar tantas veces y que aún,
pasa el tiempo y no me han vuelto triste.
A la hora de todos llegar no tengo
opciones ni alternativas para elegir
entre amar mis lágrimas o la decepción.
Tuesday, January 3, 2012
Se ve bien de rosa
Me detuve en el tiempo a lamentar, a llorar.
Me senté en esta banca a sentir el dolor
Llegar por entre las puertas y el ventanal
Sin tomar en cuenta al hermoso sabor
De tus labios en los míos, salvándolos.
Quise detenerme por un largo tiempo
A tomar una siesta para ya no sentir la vida,
Para dejar de sentirla dentro de mi cuerpo
Y hacerla pasar por mi causa perdida
Para que no se notara mi martirio.
Sin embargo tus labios sobre los míos
Hicieron a mis pies llegar al suelo
Y sentí de la tierra un extraño frio
Con el que gané, en victoria, el duelo
Que tuve con la cabeza necia que soy.
Dormía, roncaba despierta, tenía pesadillas
A plena luz de cada medio día de este invierno.
Dormía tan profundo y soñaba que mi silla
Me dejaba caer en tal abismo eterno.
Y tu sábana de piel en la distancia
Me despertó, me movió, me besó el alma
Con la necesitada y escasa gracia
Que brota de cada señal de calma…
Ahora mi almohada me recuerda pensar
En besos, en el rostro, en la sonrisa,
En la piel, en las palabras, el abrazar,
En el aliento que la vida me ofrece bajo la frisa
A cada momento que puedo escuchar
A tu voz haciéndome creer otra vez en la vida.
Me senté en esta banca a sentir el dolor
Llegar por entre las puertas y el ventanal
Sin tomar en cuenta al hermoso sabor
De tus labios en los míos, salvándolos.
Quise detenerme por un largo tiempo
A tomar una siesta para ya no sentir la vida,
Para dejar de sentirla dentro de mi cuerpo
Y hacerla pasar por mi causa perdida
Para que no se notara mi martirio.
Sin embargo tus labios sobre los míos
Hicieron a mis pies llegar al suelo
Y sentí de la tierra un extraño frio
Con el que gané, en victoria, el duelo
Que tuve con la cabeza necia que soy.
Dormía, roncaba despierta, tenía pesadillas
A plena luz de cada medio día de este invierno.
Dormía tan profundo y soñaba que mi silla
Me dejaba caer en tal abismo eterno.
Y tu sábana de piel en la distancia
Me despertó, me movió, me besó el alma
Con la necesitada y escasa gracia
Que brota de cada señal de calma…
Ahora mi almohada me recuerda pensar
En besos, en el rostro, en la sonrisa,
En la piel, en las palabras, el abrazar,
En el aliento que la vida me ofrece bajo la frisa
A cada momento que puedo escuchar
A tu voz haciéndome creer otra vez en la vida.
Friday, December 30, 2011
Círculo de palabras; Humanidad
La humanidad tan inconforme olvida agradecer.
La humanidad le cree a tantos y no cree en nada
La humanidad no comprende de amor.
La humanidad, aún tengo fe en la humanidad.
La humanidad le cree a tantos y no cree en nada
La humanidad no comprende de amor.
La humanidad, aún tengo fe en la humanidad.
Abismo invisible
Cuando siento que caigo tan profundo,
cada vez que conozco el borde del abismo
y no me quedan esperanzas sobre el mundo,
encuentro un hilo de donde sostener mi himno
y dejo en el instante de verme gorda en el espejo.
En un instante lo perdí todo en tus manos,
en tres segundos cada pedazo de ti me hunde,
en tres segundo cada vena de tus brazos
me hace llegar a sentir que hasta el aire confunde.
Es entonces cuando el túnel tiene fondo
y aunque sé que existe luz en su desconocido fin
me asusta acercarme y no ver por la claridad
luego de haber tocado de lo oscuro lo mas hondo.
Sin embargo mi paranoia severa crece en el piso
y las voces me gritan tan fuerte que no entiendo
lo que desean decirme y me pierdo, me deslizo
sobre mi miseria una vez más, las voces mevan siguiendo...
Las voces no se callan, no me sueltan, me vigilan.
Las voces suenan tan cercanas y tan hermosas como un coro.
Las voces no se burlan y mi presencia en el túnel no olvidan,
alcanzo a enteder "Camina, despégate del suelo." y corro.
En sus brazos la luz encontré y no veo nada...
cada vez que conozco el borde del abismo
y no me quedan esperanzas sobre el mundo,
encuentro un hilo de donde sostener mi himno
y dejo en el instante de verme gorda en el espejo.
En un instante lo perdí todo en tus manos,
en tres segundos cada pedazo de ti me hunde,
en tres segundo cada vena de tus brazos
me hace llegar a sentir que hasta el aire confunde.
Es entonces cuando el túnel tiene fondo
y aunque sé que existe luz en su desconocido fin
me asusta acercarme y no ver por la claridad
luego de haber tocado de lo oscuro lo mas hondo.
Sin embargo mi paranoia severa crece en el piso
y las voces me gritan tan fuerte que no entiendo
lo que desean decirme y me pierdo, me deslizo
sobre mi miseria una vez más, las voces mevan siguiendo...
Las voces no se callan, no me sueltan, me vigilan.
Las voces suenan tan cercanas y tan hermosas como un coro.
Las voces no se burlan y mi presencia en el túnel no olvidan,
alcanzo a enteder "Camina, despégate del suelo." y corro.
En sus brazos la luz encontré y no veo nada...
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